
Binker
Ref. CA132EUR 60.000 ,-
Un gran barco de crucero reconocido como muy robusto e ideal para su cometido por uno de los mejores historiadores náuticos de su época. Hoy está en magníficas condiciones y a un precio extraordinario, a causa de la salud de su propietario.
Como bien dijo el famoso arquitecto naval inglés y divulgador Uffa Fox, cuando el jefe de un bufete de ingeniería naval pone a su equipo a diseñar su propio barco ideal, “el resultado será indudablemente interesante e instructivo”. Se refería en su libro simplemente titulado “Uffa Fox’s Second book”, al Binker que precisamente hoy, después de más de noventa años sigue navegando felizmente, al cabo de una profunda y lograda restauración. La ulterior comparación del Binker con los famosos “Itchen Ferries” ingleses, barcos considerados muy rápidos, pero de antiguo diseño, resulta bastante forzada y fruto del conocido nacionalismo inglés de su autor.
Boyd Donaldson, el propietario del barco, era un bróker de yates de Nueva York que se había asociado con William Starling Burgess en lo que fue una breve sociedad, que sin embargo tuvo tiempo para producir el Clase J Rainbow, victorioso defensor de la Copa América en 1934. El Binker se construyó justo ese año y el tema que Donaldson había dado a su bufete era el de un crucero fácil de manejar para un padre con su hijo, o sea que ¡casi en solitario! Para ello Burgess diseñó un casco de líneas potentes y calado profundo, con una proa bastante profunda y una popa en V. Todo ello sugiere gran estabilidad de rumbo, confort con mal tiempo y en el fondeo, unido a una cierta lentitud en viradas, debido también al timón, reducido y muy inclinado. Un barco perfecto para el programa propuesto. En los diseños originales se ha encontrado que quien los firmó fue Henry Gruber, el gran ingeniero naval alemán, afincado durante muchos años en los Estados Unidos, quien entonces trabajaba precisamente para Burgess y Donaldson y que en sus años maduros produciría barcos famosos en todo el mundo y que hoy todavía siguen navegando como el Roland von Bremen o el Nordwind. Esto aún más aleja al Binker de un supuesto origen en barcos de trabajo ingleses. Poco sabemos de lo que navegaron Boyd Donaldson y su hijo. Tenemos noticias suyas, a partir de finales de los Años Sesenta sabemos que estuvo en propiedad de una familia durante más de 20 años, para pasar en 1987 a manos de un patrón profesional que lo tuvo diez años. En 1997 cruzó el Atlántico con él y se topó con el huracán Irina, que le obligó a llegar a las Azores a reparar daños. Luego, navegó hasta Inglaterra, donde se lo vendió a un astillero. El Binker vuelve a aparecer repentinamente en 2006, cuando un armador con mucha pasión y poco dinero intentó arreglarlo, sin éxito. Dos años más tarde, estaba en muy malas condiciones generales y fue entonces cuando pasó a manos de una pareja de escoceses que supieron restaurarlo y devolverle sus condiciones originales. Cambiaron la tablazón y renovaron todos los pernos del barco, en 2014 se puso la nueva cubierta de afromosia. Se montó un motor nuevo y nuevos equipos, se desmontó el timón de rueda americano, que había sido montado poco después de la primera botadura y se puso otra vez la caña original. El palo también es e original. El Binker se volvió botar al agua en 2016. Hoy el barco se encuentra en Italia, en muy buenas condiciones, pero su propietario tiene que venderlo, por razones de salud. De ahí un precio de los más atractivo, para un barco con pedigrí, historia y belleza, todo junto.